Entrevista a Berthild Tourrenc

5 Mar

Berthild Tourrenc tiene 74 años. Cuando el muro dividió Alemania vivía en el Oeste. Cuando se construyó el muro tenía 23 años. Ella tenía familia en el Este (DDR) su abuela, su prima y su tía. Berthild sabía, que pasaba en el Este. Porque tenía contacto con ellas.
Ella pensaba, que el muro era vergonzoso y manchaba la historia alemana. Ella estaba totalmente horrorizada, cuando se dio cuenta de que los aliados no habían intentado prevenir la construcción del muro. Ella pensó que la excusa de los aliados era mala, porque dijieron que estaban de vacaciones y que se lo habian contado demasiado tarde.
La tía de Berthild Tourrenc tenía trabajo y su abuela también tenía trabajó. La tía de Berthild trabajo como secretaria y la abuela cosía sujetadores para las mujeres de los soldados de la Unión Sovietica, porque ellas no tenían.

Cuando el muro se cayó, ella estaba en Francia y lo vio en la televisión francesa „Le mur de Berlin est tombé“ ella pensaba que era una broma mala. Pero cuando también lo vio en el periódico ella se puso muy alegre. Cogió el vuelo a Berlin para derrumbar el muro de Berlin.

Ninguno de sus familiares intentaron huir, porque no querían perder su casa y su terreno. Cuando la gente intento huir normalmente excavaron túneles para pasar por debajo del muro, Berthild nos contó una historia de la que se enteró durante el tiempo del muro: un túnel se excavo que era demasiado estrecho en la mitad para una mujer un poco gorda. Como estaba atascada le pegaron hasta que se desmayó por eso se puso mas desgalda y el grupo le sacó del túnel. El grupo estaba a salvo.

El alambre de espino alrededor de Berlín fue construido tan sensible que la alarma saltaba aunque sólo fuera un conejo, o cuando llovía mucho. Los guardias de las torres disparaban a casi todo.

Como en la RDA era casi imposible comprar materiales para la casa, mi abuela y sus padres mandaban materiales para su tía y abuela. Los familiares de Berthild vieron anuncios y con ayuda de los anuncios pidieron a Berthild y a sus padres lo mandaron.

Los familiares de Berthild no tenian que sufrir de hambre, porque ambos tenían trabajos. Como en la RDA uno solo podía comprar un artículo cada día. Y por eso la gente se ponía en filas delante de los mercados aunque no sabían lo que se podia comprar ese día. La gente compraba algo y esperaba usarlo pronto antes de que se estropee.

Muchas veces se veían obreros que jugaban cartas porque ya no tenían clavos o cemento.

De: Luca y Pablo

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